16 de octubre de 2011

Raja de limón

Niña, riza tus rizos, te están mirando. Desconoces el pudor del que nunca ha sido perfecto, ¡qué digo! Lo amasas cual solución errónea, descabellada e inquietamente acogedora, como si nada fuera más apetecible y temible al mismo tiempo.
El fragor de las escaleras que crujen de viejas sus maderas es la inanimada bienvenida, ni el sol quiso venir. Que dice que es demasiado pronto para respirar. Y la luna, ¡ah, la luna!, es una diminuta raja de limón cómplice de este amanecer indeseado, de pulpa rechupeteada, de descarada paciencia.
¿Y los tiovivos?

3 comentarios:

Veronika dijo...

A mi me gustó eso de hippie profesional y sobre los tiovivo....siempre me dieron fatiga.
saludole.

Ex-pectrum dijo...

Y la luna, esa luna, la raja de limon...ayer lei un poema que hablaba de que la luna era un proyecto fallido de mundo, pero pensando en el limon, en la raja del limon cuando te leo, se me ha aguado la boca, ahora por un momento todo el que me vea sabra que me he chupado un limon, aunque sea imaginario.

Me encanta tu blog, y tambien las metaforas que sonrien.
Muchas gracias por compartir,saludos cordiales.

TORO SALVAJE dijo...

Los tiovivos sirven para atontar cerebros tiernos.

Besos.